27 de julio de 2021

La novata

-Buenos días, saludó tan animosa como desesperada la nueva profesora de inglés, inquieta como un pajarito, subiendo y bajando sobre las puntillas de los pies, observando el reloj del pasillo a punto de dar las ocho.

- Los tenga usted, le espetó la subalterna mirándola por encima de las gafas.

-Veinte de cada, pleeease, remató la súplica estirando la i -y los folios- tanto como pudo.

-¿Fotocopias, no? ¿Y para ya, supongo? Por esta vez, pase, pero la próxima me los traes con un día de antelación.

-I'm loving you.

-Oye, que no soy una hamburguesa. 


Nota: clica aquí si quieres oír la narración oral del microrrelato.

Momentazo

 

Holiii!, ya estoy aquí… Vaya día el de hoy. Estoy agotada y con ganas de soltar la maleta -plof-. ¡Holaaa! Desde las ocho con un zumo pera-piña y un sandwich roñoso. Y luego, para rematar, videoconferencia hasta las tres, ¿puedes creer? ¿Holaaa? ¿Sabes lo de la nueva? No se entera de nada. Vuelta a empezar desde cero. A veces es mejor trabajar sola y no con una novata metepatas. ¿Cariñooo? ¿Para hoy teníamos pasta con albahaca, no? No, no estás en casa y yo aquí sola hablado con las paredes.


Nota: Clica aquí si quieres oír la narración oral del microrrelato (música sin atribuciones tomada de la biblioteca virtual de Youtube). 

20 de mayo de 2021

Isla cantora

"En una isla lejana hablan cantando"

Sus padres se lo contaron de pequeña:

-Eso no puede ser verdad, papá.

-Sí, cariño, lo es.

Luego, lo oyó entre sus compañeras de la escuela donde estudió música:

-¡Venga ya!

-Sí, es cierto, mi familia es de allí y a veces hablan así. ¡Es lo más!

Y lo aseguraban, sin ninguna duda, las profesoras y profesores, colegas de profesión, del Conservatorio donde trabajó hasta su jubilación:

- ¿Hablan cantando?

-Como lo oyes. En una isla lejana hablan cantando.

Necesitaba verlo, oírlo con sus propios oídos, visitar aquella isla exótica en los confines del universo. Compró el pasaje, alquiló una casa rural, preparó la maleta y se durmió excitada, vencida por la emoción.

…

Y allí estaba de nuevo, en medio de la terminal aeroportuaria. Salía por una de las puertas giratorias y la luz del día iluminaba su cara, la brisa marina aventaba sus canas y una ola de sonidos inesperados sacudía sus tímpanos como los huracanes agitan las palmeras.

Y cuando el responsable de la parada le decía “Taxi, señora”, notaba una modulación en la o de señora, señoOora, con la gracia y naturalidad de quienes tienen ese don de nacimiento.

-¡Era increíble!

-¿A dónde la lleEevo”? , le preguntaba luego el taxista subiendo y bajando la e de llevo como si fuera el mismísimo Pavarotti interpretando “La donna è mobile”.

-¡Era fantástico!

Y al llegar a su destino, la propietaria de la casa rural donde se iba a hospedar la recibía con un “¿Ha teniIido un buen viaAaje, señoOora?” como si fuera María Callas interpretando a La reina de la noche.

-¡Sí, era verdad, hablaban cantando! Cuanta razón tenían sus padres, y sus amigas, y sus colegas del Conservatorio.

Era el paraíso musical, un conservatorio bajo la Vía Láctea, una orquesta sinfónica en la calle, una cantera inagotable de tenores, bajos, sopranos y contraltos.

…

-Toc-toc, eh, mamá, despierta. Se hace tarde.

-Eh, ¿sí...?

-Venga, toc-toc, a levantarse, toda la vida esperando esta oportunidad y no vas a perderte ahora el vuelo para esa bonita isla del Atlántico.

-Por nada del mundo, cariño. Puedes estar segura.

-Ma, ¿es cierto?, ¿hablan cantando?: o sole mio… ja, ja, he oído decir eso por ahí.

-Y tan cierto, pero voy con el tiempo justo. Te contaré cuando llegue.

-Oye, ¿y lo de los enanos?

-Ya te digo, el avión no espera, te contaré cuando llegue.

Se despidió de su hija, adiós, le dio un abrazo y dos besos, muac-muac, y se fue ligera como si no le pesara la maleta, tarareando algo pegadizo, esperando hacer realidad sus sueños y confirmar, de una vez por todas, la veracidad de aquella increíble historia.




Nota: Clica sobre María Callas si quieres oír a "La Divina" interpretando a "La reina de la noche".

11 de noviembre de 2020

Silencios

¿Cómo estará madre?
Y me hace entrar “en mi nuevo hogar”, dice perspicaz, cerrando la puerta metálica tras de mi, clank. No me ha reconocido. Y si lo ha hecho ni se ha inmutado. Mis desmanes, agresiones, y fechorías me han vuelto invisible ante sus ojos. Él, un íntegro e impecable funcionario de prisiones, y yo un inadaptado social de nacimiento. Cómo estará madre, me pregunto mirándolo de soslayo mientras se aleja con paso firme y seguro.

-Está bien, hijo mío, está bien, me responde sin volver la vista atrás.

10 de octubre de 2020

Yo te maté primero

Ya estoy en casa después de librarme de ese malnacido. Un empujoncito y adentro ji, ji: socorro-socorro, mi marido se cayó al recinto de las hienas. Por fin respiro calma y... ¡hala! La cena puesta. Vaya detalle. Ya lo podía haber tenido antes. Pues no le voy a hacer ascos, no. Ensalada, ostras y vino blanco. Mmm, fresco y afrutado, como a mi me gusta. Está rico, sí, mmm. Fresh and fruity, ji, ji, ya estoy piripi. ¿Y este post it? “Si estás leyendo esto me creerás muerto, desgraciada, y te habrás bebido el vino”.



Nota: Dirección de imágen  https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEgPmos9uvENhsTqPi1xoC6ouRON3iVQZ0vKxkn4st1eKiUuW1iTlLF1wUBvq5YZRdIoGa7m6zmr83bAWKBuSBLQd7SLkxHx8ytehRA5xw7H74vKEGgD_mtkyEdF5i3cnQ7D5g2fRouy34zi/s640/celebrando-el-ano-nuevo.gif

22 de septiembre de 2020

Todo por el metro y medio

Claro, usted se pregunta lo mismo
¿Cómo van a estudiar esos chicos?

“Qué-gusto-da-verlo-todo-recogido SA”, le atiende Chicha, “¿can ai jelpiu" en algo?, je, je... Sí, recogemos de todo: zapatos, mujeres y hombres divorciados…, je, je. Claro, hombre: libretas, libros… Oiga, ¿le va a tirar los libros al chico? Ah, a “los” chicos… y los libros son de la biblioteca, entiendo, como no se pueden tocar. ¿Mapas y esqueletos? También, sí, mientras quepan en la furgona. ¿Cincuenta pupitres, dice? Eso es por lo del metro y medio, seguro. Y dígame: ¿cómo van a estudiar esos chicos...? Claro, usted piensa lo mismo, ¡quién no! Mire, nosotros vamos con el tráiler, ¿ok? Pero le advierto: todo ese cargamento puede ser patrimonio de la humanidad o algo.


26 de mayo de 2020

Rosas, café, pan y vino blanco

¡Jo, algunas tienen suerte!

Las 15:30. Vuelvo a casa después del trabajo. Me pilla de paso la gran superficie. Entro, aparco, voy a la floristería. Ese, le digo a la florista, y me llevo un gran ramo de rosas amarillas. ¡Jo, algunas tienen suerte!, gritan desde la cafetería un grupo de tomadoras de café mientras voy a por el pan. Si algo quieres, respondo a las cafeinómanas levantando las flores como si estuviera en un podio olímpico. ¡Algo te cuesta!, corean todas a la vez. Con los decibelios subidos para mi gusto, rematan con retintín: ¡Y hazte un selfie para el whatsapp…! Vaya, la tarde apuntaba maneras, pero me siento como DiCaprio hundiéndose en las frías aguas del Atlántico. ¿Señor? Sí, sí, estas, disimulo ante la dependienta de la bakery cogiendo una hogaza de campo, dos chapatas…, y una de esas, continuo señalando una botella de vino blanco. Me ayudará a reflotar la situación.

Notas. Gif tomado de https://giphy.com/gifs/coffee-cup-cafe-aMs2phB9gvHji

12 de mayo de 2020

Mi mamá me ama


Espero el milagro por la mañana y nos dan las cuatro de la tarde. Veo caras de haberlo intentado todo en mi equipo médico. Observo a la mujer levantarse desesperada -¿cómo puede?- arrastrando vías, cables y sueros. Tres, grita encorajinada, con este van tres y, apoyando sus manos en las rodillas, gime, empuja, y por fin le da a luz en medio de un amasijo caliente de sangre, tripas y fluidos corporales. Agotada, se deja caer en la cama donde aún tiene arrestos para meterle la teta en la boca, plop. Esfuérzate y mama, hijo mío, le dice. Sin esfuerzo no hay calostro.     






Nota. Gif tomado de https://giphy.com/gifs/blog-shutterstock-BYh7aBGrxnY0o.                    
                                       
                                               


30 de abril de 2020

Por poco


Al final del pasillo estaba la caverna. Rojos y ocres, ruidos y voces, luces y sombras, bullían en su interior. Un hilillo de miedo trepó por su espalda y le avisó de un peligro… alguno debía haber, seguro… faltaba saber cuál… ´¡Ups!, se apartó a la izquierda y zummm, le pasó rozando por la derecha… ¿Fue una lanza? ¿Tal vez una flecha? No, fue el borrador del aula de Tecnología lanzado desde la catapulta romana. Ay, Platón, se sinceró con el filósofo, 2000 años y seguimos en la cueva.




Nota: Gif tomado de https://tenor.com/view/sombra-sombras-shadow-live-life-gif-9822077, haciendo constar el titular del blog que no es su intención infringir los derechos de autor. 



20 de abril de 2020

Cabezas de chorlito

"Pierdes una silla...
Los desguazabots ya venían de camino a por Chair. Eran como unos Wall-E encargados de recoger, aquí y allá, los restos metálicos del suelo del desguace. Cuando se les cruzaba el cable, enfilaban a Chair, la informática de la empresa. Un fallo de programación, explicaba ella partiéndose de la risa, ji, ji, ji... Chair los esperaba sentada en una silla con su nombre escrito en el respaldo: CHAIR. Los desguazabots le arrebataban la silla y la compactaban y compactaban hasta dejarla reducida a un cubo de Rubik. Pierdes una silla pero ganas en salud mental, afirmaba ella negándose a reprogramar, ni loca, a todos aquellos cabezas de chorlito.