18 de enero de 2018

Indiferencia (brevísima representación en dos actos y tres escenas).


Foto de Thomas Hoepker
(motivo del relato)
ACTO PRIMERO
Escena única. Alguien con bastón pone dinero en la gorra del clown cuando este finaliza su solidario número callejero.

ACTO SEGUNDO
Escena primera. Un cliente con bastón entra en la cafetería y el clown, ya dentro, le hace notar la indiferencia de la gente:

Cliente: Qué frío hacía ahí fuera, brrr…
Clown: ¿Puede cerrar la puerta?
Cliente: Perdón, plic…
Clown: Dele más fuerte.
Cliente: ¡Cataploc! Camarero…
Clown: ¿Pero qué le pasa? Llame más fuerte, hombre. Oiga… ¿necesita ayuda?
Cliente: No, gracias. ¡Camarero!
Clown: Vale, pero sepa que a la gente le interesa más el café que si usted se parte la cabeza contra la columna de enfrente.

Escena segunda. El camarero sale de la cocina y atiende al cliente como uno más.

Camarero: ¿Turkey dinner, sir?
Cliente: Only coffe, please. Disculpe, ¿podría buscarme un sitio libre?
Camarero: Mire uno, ¿ve?, junto al que va de colorines hasta la gorra.
Cliente: ¿El clown, verdad? Mirar, ver… están fuera de mi alcance.
Camarero: Perdone, no sabía… espere que…
Cliente: No me coja. Deme el codo, que el ciego soy yo.
Camarero: Oiga… ¿cómo sabe que el clon está ahí?
Cliente: Tengo poderes, como Daredevil.
Camarero: Ah.
Cliente: Eso.

(Nota: relato presentado al concurso ENTC correspondiente a la propuesta de enero de 2018 basada en una foto de Thomas Hoepker).

16 de enero de 2018

Bien hecho.

Proteína animal de primera calidad
Pestañeó dos veces para decir sí, o eso le pareció a él desde la entrada. Fue hacia ella sorteando clientes comidos y sin comer: "Su coche, la grúa…". La vio levantarse y salir lanzada tirando la silla por el suelo. Él observo la factura ya pagada y encontró en el solomillo sin cortar la oportunidad de sustituir sus hidratos habituales por proteína animal de primera calidad. "Un deportivo", explicó al camarero; "mal aparcado",  recogió la silla; "no volverá", se sentó en ella; "la grúa lo tiene enganchado", sentenció esperando que le bendijera aquellos alimentos. "Quince minutos", le oyó decir al camarero entre dientes. Le sobraron tres.

9 de enero de 2018

Alimañas escamosas

"escamosas alimañas..."
Bucear en el lago que había al lado de la casa me permitió descubrir la abundantísima fauna existente, alimentada con pieles, grasas y vísceras animales arrojados al agua durante años como despojos de cocina. Por eso creé “Exfoliaciones Lago”, empresa que abandoné inmediatamente cuando la vecina se prestó a meter los pies en el embarcadero y los sacó en carne viva. Después renuncié a un Diving center cuando los neoprenos impidieron que aquellas escamosas alimañas les arrancaran la piel a tiras a los primeros excursionistas. Ahora estoy con “Julín Export”, mandando sushi al Japón hasta agotar existencias.