1 de enero de 2013

Con gafas 3D


Sala de cine
-¿Te falta mucho?  Se hace tarde.
-Estoy acabando… ¿Oye, es una peli de acción la que vamos a ver?
-No,  no… Es más de aventura. Te gustará.
-Eso mismo dijiste cuando fuimos a ver Los Mercenarios. Entiendo que te mole el género, pero yo tengo un cupo para los bombazos.
-Bueno, ayer comentamos que se trataba de El Hobbit, una precuela de El Señor de los Anillos.
-Ah, es verdad. Pues… perfecto. ¿Y es de las de toda la vida o en DIN A3? Te lo digo porque en el mueble del pasillo ya no caben más gafas. Aunque las podemos seguir amontonando en el ropero. Ja, ja, ja…
-¿DIN A3? ¡Cómo se nota que vives entre folios! Sí, la peli es en 3D. Porfa, ¿puedes coger un  par de gafas? Habrá que limpiarles el pringue de usos anteriores.
-¡Mira que pinta tengo! Con estas gafas negras tan feas y la muleta que llevo por el esguince, parezco La Blasa de José Mota. “Jurao” (con perdón).
-Fijo, aunque te falte el pañuelo. Creo haber visto algunas gafas blancas por ahí. Seguro que  te irán mejor.
-Sí, aquí hay unas. ¿Qué tal?
-Estás hecha un pincel.
-¿Nos vamos ya, van Gogh?

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